Monedas Digitales de Bancos Centrales (CBDC): ¿Qué son y por qué importan?

Primer Plano De Las Monedas En La Mesa 300x200

En esta nueva era en la que la tecnología está cada vez más integrada a la economía tradicional, las CBDC protegen el valor local al asegurar que la moneda nacional no se vea desplazada por criptomonedas u otras monedas extranjeras. Al mismo tiempo, permite a los gobiernos mantener el control sobre la política monetaria y reforzar la seguridad de la economía nacional ante factores externos. 

Las CBDC (por sus siglas en inglés Central Bank Digital Currency), son las monedas digitales emitidas por el banco central de un país con el objetivo de optimizar el sistema de pagos y transparentar las transacciones al máximo. La creación de instrumentos electrónicos privados no regulados puede estallar la estabilidad financiera. De este modo, el Estado actúa como agente regulador aplicando tecnología de vanguardia y eficientizando los procesos. 

Este tipo de moneda digital proporciona una infraestructura financiera que mejora, al mismo tiempo, la seguridad e inclusión digital. Fortalecen el control gubernamental sobre la política monetaria y allana el camino para la completa digitalización de la economía. 

La emisión de las CBDC son clave para lograr transacciones más rápidas, seguras y económicas, eliminando cualquier tipo de intermediario. A su vez, facilita el desarrollo de productos financieros digitales fomentando la competencia, lo que termina siempre repercutiendo en el usuario y beneficiándolo. Este tipo de monedas están diseñadas con tecnología blockchain para proteger las transacciones y prevenir ciberataques, volviéndolas mucho más seguras. 

Las monedas digitales emitidas por el Banco Central corren de lado a los bancos tradicionales y promueve la digitalización y permite, al mismo tiempo, extender el acceso a servicios financieros en áreas rurales y entre no bancarizados. 

CBCD: ¿refugio de las economías tradicionales?

Estas monedas  pueden ofrecer una alternativa estable en tiempos de volatilidad global. Representan una opción más confiable frente a activos más inestables como las criptomonedas y son un escudo de defensa económica de un país. 

Son monedas más estables porque mantienen el mismo valor que la moneda física pero en formato digital y no están diseñadas para inversiones ni activos especulativos. Están diseñadas como una reserva de valor para acceder al dinero de manera digital y democratizar la digitalización. 

¿Es posible tener una CBDC nacional?

La existencia de un “peso digital” en Argentina puede ofrecer ventajas significativas en términos de eficiencia económica, inclusión financiera y control de la política monetaria pero aún falta mucho camino por recorrer. El país aún se enfrenta a desafíos relacionados a la privacidad, la dependencia tecnológica y los riesgos de seguridad cibernética. En primer lugar, es necesario un fortalecimiento de la infraestructura tecnológica y un enfoque estratégico para mejorar la estabilidad macroeconómica y construir confianza institucional. 

Una moneda digital nacional facilitaría la tenencia directa de fondos por parte de los ciudadanos, eliminando así a los intermediarios. 

Por supuesto que como toda nueva implementación tiene sus contras. En primer lugar, las transacciones que fueran realizadas con un peso digital nacional son más rastreables y puede generar en los usuarios la preocupación sobre la protección de los datos personales y la posibilidad de vigilancia estatal. 

Por otro lado, en Argentina se necesita una infraestructura mucho más robusta y con acceso a Internet por parte de toda la población para evitar la exclusión. En tercer lugar, la utilización de las CBDC puede provocar una fuga de depósitos de los bancos comerciales hacia el banco central lo que terminaría afectando la liquidez del sistema financiero tradicional. 

¿Cuáles son los países que ya tienen sus propias CBDC?

Brasil, con el DREX y Perú, con un reciente anuncio oficial, ya han dado pasos significativos en este sentido. En latitudes más lejanas, países como Bahamas, Nigeria, Jamaica, India y Rusia fueron los primeros que lanzaron su propia moneda digital. 

China es uno de los líderes en la carrera de las CBDC. El país asiático tiene el  yuan digital (e-CNY) como un proyecto en fase de prueba y el más avanzado en el planeta.

Para marzo de 2024, 134 países, entre ellos Estados Unidos y Reino Unido, que representan el 98% del PBI mundial, se encontraban evaluando el lanzamiento de una moneda digital oficial. 

En el caso argentino el camino es más cauteloso y se observan ejemplos de otros países para pisar en firme. La Comisión Nacional de Valores se encuentra trabajando en un marco regulatorio seguro para los activos digitales que brinde mayor inclusión financiera, la trazabilidad de pagos y la reducción de la informalidad económica.

Scroll al inicio